En el se pueden ver tantos los consejos incluidos en el mencionado dossier como otros que finalmente no tuvieron cabida. Dada la extensión de los mismo los ofreceremos divididos en varios boletines. A continuación empezamos con la primera parte y los primeros consejos que esperamos resulten interesantes a nuestros lectores sobre trabajar por tu cuenta.
A la hora de elegir el tipo de negocio que vamos a montar, ¿nos decantaremos mejor por uno en el que tengamos experiencia o nos aventuramos con algo que nos gusta, pero del que carecemos de conocimientos de trabajar por tu cuenta? Explicar ventajas e inconvenientes.
Para trabajar por tu cuenta implica dos tipos de conocimientos que el emprendedor es conveniente que tenga:
1. Conocimientos mínimos de dirección y gestión de empresas, con todo lo que ello implica.
2. Conocimientos acerca del sector en el que se encuadrará el negocio creado.
En la mayor parte de las ocasiones los emprendedores no poseen los conocimientos del apartado 1, supliéndose con la ayuda de asesores y muchas veces confiando en la buena suerte, por lo que contar al menos con experiencia previa en el sector al que la empresa se dedicará es ya un punto a favor del nuevo empresario.
Pero es necesario que a lo que se vaya a dedicar le guste, porque hace falta muchísima motivación y dedicación para sacar adelante un proyecto para trabajar por tu cuenta. Por tanto, si no te gusta el proyecto, aunque tengas mucha experiencia de poco servirá, puesto que es posible que las múltiples presiones a las que el emprendedor se ve sometido le haga abandonar. Lo ideal es dedicarse a una empresa cuya actividad motive y guste, pero antes de lanzarse a la aventura dedique tiempo a formarse e informarse acerca de la gestión de empresas y al conocimiento profundo del sector en cuestión.
Emprendemos ¿trabajar por tu cuenta o en compañía de socios?
Emprender en compañía de socios tiene múltiples ventajas, siempre que se conozca muy bien a la persona con la que uno se va a asociar. Se deben compartir filosofías de empresa, objetivos de negocio, modelos de gestión, etc. Además es conveniente que los socios se complementen en sus capacidades. Que uno pueda suplir las carencias del otro. Sería el caso de dos socios que montan una agencia de publicidad y uno de ellos es economista y tiene experiencia en dirección financiera y administración, y el otro tiene un perfil netamente comercial.
En definitiva, debe haber una relación muy sólida y tener en cuenta que las fisuras mayores se producen en tiempos de crisis y no de bonanza económica. Si se cumplen estos requisitos los socios compartirán responsabilidades, trabajos, capacidad financiera, y el balance será positivo. Si no se tiene claro es mejor empezar trabajar por tu cuenta e intentar suplir las ventajas antes comentadas con personal ajeno, financiación externa, etc. Una discusión entre socios puede acabar no solo con la reputación de la empresa sino con la posibilidad de seguir adelante por separado.
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